Una rápida guía para las empresas que quieren ser más verdes gracias a las renovables
¿Cómo saben las compañías qué camino deben tomar para pasar a las renovables? Te indicamos cómo puedes encontrar una solución de energía sostenible que se adapte al tamaño, ubicación y objetivos de tu empresa.
Actualmente, “energía sostenible” es uno de los términos más acuñados en los debates políticos y económicos. Empresas de todo el mundo se están poniendo ambiciosos objetivos en materia de energía renovable, con un doble propósito: reducir las emisiones y controlar su gasto energético.
Hay varias razones que justifican esta decisión: por un lado, en muchas partes del mundo las tecnologías para generar electricidad a partir del viento, del sol, del agua, de la biomasa y de las fuentes geotérmicas ya han alcanzado un grado suficiente de madurez y confiabilidad y, sobre todo, son más baratas que las tradicionales.
Por otro lado, cada vez más accionistas, clientes y comunidades están presionando a las empresas para que actúen contra el cambio climático:dos tercios de la población mundial cree que el cambio climático es una emergencia global y está a favor de la lucha contra él, según una reciente encuesta realizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a 1,2 millones de personas de 50 países.
Pero, ¿cómo puedes saber qué camino debes tomar para pasar a las renovables? ¿Qué opciones de transición verde son más adecuadas para tí?
En primer lugar, tienes que conocer las alternativas que ofrece el mercado y cómo pueden encajar en la estrategia de negocio de tu empresa, para tus necesidades energéticas y tus objetivos de sostenibilidad.
Comprar certificados verdes
El primer paso en el viaje de una empresa hacia las energías renovables consiste en comprar los que se conocen como certificados verdes, oficialmente conocidos como Atributos de Energía Renovable (AERs).
Los AERs se emiten como prueba de que la electricidad proviene de fuentes renovables: cada AER acredita que un megawatio-hora (1 MWh) de energía fue producido e inyectado a la red por una fuente específica, como un parque eólico o solar.
Los certificados verdes son fáciles de aplicar y relativamente económicos. Sin embargo, no establecen un nexo directo entre tu empresa y la central de energía renovable. Además, el precio de los certificados es independiente de tu factura de luz, por lo que no aportan ventajas de gestión de riesgo.
Hay diferentes sistemas de AERs en el mundo, por lo que la terminología puede resultar confusa. La Unión Europea los denomina Garantía de Origen (GO). En Estados Unidos y Canadá se les llama “Renewable Energy Certificates” (RECs), mientras que en otras partes del mundo, en las que aún no se han creado sistemas de certificación de la energía ecológica, se utiliza el término International RECs (I-RECs) y/o Tradable Instruments for Global Renewables (TIGRs).
¿Qué soluciones existen para los países que no pertenecen a ninguno de estos esquemas internacionales? Para cumplir las expectativas de nuestros clientes y ayudarles a demostrar con credibilidad su decisión de utilizar energía sostenible, Enel Green Power ha creado su propio mecanismo de etiqueta verde o Green Label, que está avalado por un ente de certificación independiente.
Tarifas verdes
En muchos países, las utilities ofrecen tarifas verdes opcionales que permiten a los clientes consumir electricidad procedente de renovables. Una tarifa verde implica que parte o la totalidad de la electricidad que tú compras se “iguala” con las compras de energía verde que tu proveedor hace a nombre tuyo.
En los mercados más avanzados, como Alemania o el Reino Unido, puedes incluso especificar el tipo de energía renovable que deseas o si prefieres que provenga de una fuente local. Estos instrumentos son relativamente fáciles de utilizar, generalmente por medio de contratos de 2-3 años.
Desafortunadamente, esta opción no está disponible en todos los mercados y suelen cargar un extra en tu factura de la luz.
Además, como en el caso de los certificados, la fuente de energía renovable no está directamente conectada con tu planta de producción o tu empresa, por lo que no te resultará sencillo explicar este mecanismo a tus clientes.
Instalar tus propias energías renovables
Otra opción consiste en instalar una centralita de energía renovable en tus instalaciones, oficinas o fábricas. Esta es la solución más visible y, por lo tanto, la más convincente: por ejemplo, los clientes pueden ver los paneles solares en tu tejado o puedes colocar fotos de ellos en tu material publicitario.
Sin embargo, necesitas tener suficientes metros de tejado o de terreno, y es posible que dicho espacio no baste para satisfacer todas tus necesidades energéticas. Dicho de otra manera: los paneles solares in situ pueden cubrir las necesidades energéticas de una oficina de tamaño medio, pero no necesariamente las de tu fábrica de acero.
La viabilidad de estas soluciones depende de los recursos solares y eólicos que existen cerca de tu centro de producción, así como de factores técnicos y de la legislación, por lo que no siempre resultan atractivos desde un punto de vista económico, si se calcula el coste de instalación en relación a la cantidad de energía que producen.
Los Contratos de Compra de Energía (PPAs)
Creemos que el instrumento más eficaz para luchar contra el cambio climático son los Contratos de Compra de Energía (PPAs, por sus siglas en inglés). Un PPA es un contrato entre un comprador o consumidor de energía, como una empresa, y un proveedor de energía renovable para comprar energía a un precio concordado.
Los PPAs no son un fenómeno nuevo, ya que los primeros contratos de este tipo se firmaron hace ya una década. Sin embargo, en los últimos años han aumentado en volumen y en frecuencia. En 2020, a pesar de la pandemia, la recesión global o la política energética estadounidense, los PPA corporativos alcanzaron una capacidad récord de 23,7 GW contratados en todo el mundo, según BloombergNEF.
La creciente popularidad de los PPAs no se debe solamente a su impacto sobre la sostenibilidad, sino también al hecho de que pueden reforzar la resiliencia y la competitividad de una empresa, por ejemplo, protegiéndola frente al riesgo de precio de las materias primas a largo plazo. Además, el cliente no tiene que desembolsar un gran capital inicial. En la mayoría de los PPAs, la instalación de la centralita eléctrica, su propiedad y funcionamiento corren por cuenta de la empresa eléctrica y el consumidor paga una tarifa concordada.
Otra ventaja es que los PPAs son contratos hechos a medida y se personalizan en función del perfil de consumo del comprador, de sus objetivos de sostenibilidad y del nivel de riesgo que está dispuesto a asumir. Durante las negociaciones, las partes concuerdan no sólo una tarifa, sino también su estructura (si es fija o indexada conforme al precio horario de la electricidad), el volumen energético, la duración del contrato y otras variables.
Uno de los errores más frecuentes es pensar que obtener electricidad directamente de las renovables es muy caro. Gracias a los avances tecnológicos y a las economías de escala, las renovables son cada vez más y más competitivas y sostenibles, no solo en términos medioambientales, sino también económicos.
Muchas empresas optan por los PPAs porque posibilitan la construcción de nuevas plantas de producción renovable más grandes, donde la energía se vende a distintos consumidores, reduciendo su precio final gracias a las economías de escala.
A su vez, esto proporciona otro beneficio: al facilitar la expansión de las renovables, las empresas pueden demostrar que, al reducir la presencia de las fuentes energéticas convencionales en la red, están contribuyendo a desterrar los combustibles fósiles.
Por último, los compradores de PPA reciben los correspondientes AERs junto con su energía renovable, mandando así un mensaje convincente a clientes y accionistas acerca de su compromiso con la descarbonización y la protección del medioambiente.
Firmando un PPA podrás demostrar que estás utilizando energía renovable y por lo tanto, lo podrás utilizar en tus campañas de marketing y comunicación, ya estés alimentando tus operaciones minoristas con paneles solares o fermentando cerveza con electricidad 100% renovable proveniente de turbinas eólicas.
Si bien no existe un producto que sea adecuado para todas las empresas, seguramente encontrarás una solución de energía sostenible adecuada al tamaño, la ubicación y los objetivos de tu empresa. Tomando decisiones informadas y estableciendo objetivos ambiciosos, las empresas podrán dar el ejemplo y ayudar a crear un planeta más verde para todos.