Agua y sol juntos: «solarizar» las infraestructuras hidroeléctricas

En la central hidroeléctrica de Montelupone, en la región de Las Marcas, estamos construyendo una cubierta fotovoltaica sobre un canal de derivación: una solución innovadora que no implica la ocupación de nuevos terrenos y presenta muchas ventajas en términos de mejor gestión del agua, seguridad y sostenibilidad.

En el trasfondo de nuestra historia hay un antiguo molino de agua del siglo XIV: estamos en el centro de Italia, concretamente en la región de Las Marcas, y el molino –que, en su momento, también sirvió de fortificación– es hoy una pintoresca ruina a orillas del río Potenza, cuyas aguas se utilizan ahora para alimentar la central hidroeléctrica de Montelupone (Ascoli Piceno).

Aquí acabamos de inaugurar las obras de uno de nuestros proyectos más innovadores: una central fotovoltaica, que se construirá para cubrir parcialmente el canal de derivación, esdecir, una estructura artificial construida para llevar el agua a la central y luego devolverla al río.

Es nuestra nueva manera de combinar la energía hidroeléctrica y la solar, ambas fuentes limpias y renovables, con una convergencia que genera un nuevo tipo de planta híbrida y futurista bajo la mirada silenciosa del viejo molino.

 

Beneficios directos y secundarios

La estructura consistirá en un largo techo cubierto de paneles solares, que cubrirá el canal a lo largo de aproximadamente un kilómetro, para una potencia fotovoltaica de 1 MW, capaz de generar energía para 450 familias, evitando así la emisión de unas 580 toneladas de CO2 y el consumo de unos 300 000 m3 de metano. Los paneles serán los de nueva generación producidos por nuestra fábrica 3Sun de Catania que, a su vez, está completando su transformación en la mayor Gigafactory de Europa.

La primera ventaja, la más evidente, de esta «solarización» del canal es que en esta configuración los paneles no ocupan más terreno. Además, la solución también tiene un impacto reducido en el paisaje; de hecho, cubre un artefacto artificial.

El impacto en la biodiversidad también es insignificante: el agua que entra en el canal desde el río Potenza se filtra en la toma, con rejillas que protegen la central hidroeléctrica.

Por último, el sombreado creado por el techo fotovoltaico reduce la evaporación, es decir, la pérdida de agua, lo que limitaría tanto la producción hidroeléctrica como la extracción para riego. Una ventaja valiosa y previsora en los cada vez más frecuentes periodos de sequía.

También hay una serie de beneficios colaterales. La instalación de cámaras de televisión en circuito cerrado será un elemento disuasorio contra el robo de los paneles, pero también contra las extracciones ilegales de agua y los vertidos de residuos. El cableado de fibra óptica –habitual en estas instalaciones– también permitirá colocar sensores hidráulicos adicionales, útiles para mejorar la seguridad del canal: si se detectan fugas de agua, se activará inmediatamente un mecanismo automático que cortará el flujo aguas arriba, limitando así cualquier riesgo de inundación.

Las obras de adecuación de los taludes, necesarias para la colocación de la cubierta, mejorarán también la seguridad hidráulica: según lo acordado con el municipio de Montelupone, plantaremos un número de árboles equivalente a los talados, en una zona más segura.

 

Los recursos solares de las centrales hidroeléctricas

El proyecto de Montelupone, inspirado en ejemplos similares ya implantados en el extranjero, es el primero de nuestro Grupo. Pronto le seguirá el de Narzole, en Piamonte (Cuneo), que ya ha sido autorizado y fue posible gracias al interés de las administraciones locales, que reconocieron su valor y pudieron aplicar un procedimiento de autorización simplificado, al tratarse de una estructura artificial preexistente.

En este punto, nuestra intención es explorar a fondo el potencial que representan nuestras infraestructuras hidroeléctricas, desarrollando proyectos similares allí donde sea posible, sin excluir diferentes hibridaciones: porque una central hidroeléctrica, además de canales, ofrece otras grandes superficies «libres» aptas para la instalación de paneles solares, como las presas y los depósitos de recolección de cargas situados inmediatamente aguas arriba de las tuberías forzadas de las centrales hidroeléctricas (en este caso con sistemas fotovoltaicos flotantes).

Pero el objetivo general es una larga serie de hibridaciones entre diversos tipos de tecnologías procedentes de fuentes limpias, en beneficio de una mayor sostenibilidad medioambiental, económica y social.