Parque Solar Ituverava
El parque solar Ituverava se encuentra cerca de Tabocas do Brejo Velho, una población conocida por sus amplias plantaciones de bambú, a unos 800 kilómetros de Salvador, la capital del estado de Bahía. Operativa desde septiembre de 2017, la central es una de las más grandes de América del Sur y ocupa un área de 579 hectáreas, correspondientes a 700 terrenos de fútbol. Sus 850.000 paneles solares pueden generar 550 GWh al año, una cantidad de energía suficiente como para satisfacer las necesidades de unos 268.000 hogares evitando, al mismo tiempo, la emisión de 318.000 toneladas de gas carbónico al año.
Tecnología
Solar
Estado
Operativo
Capacidad
254 MW
Producción de energía
550 GWH
Emisiones de CO2 evitadas
318.000 toneladas de gas carbónico al año
Necesidades energéticas
268.000 hogares al año
Hitos
Impacto en la comunidad local
El parque de Ituverava está situado en un área delicada por lo que se refiere a la biodiversidad, con una alta concentración de especies endémicas y una grave pérdida de hábitats naturales causada por actividades antrópicas. Con la finalidad de proteger la población local de aves, se han instalado perchas y nidos artificiales para atraer las especies avícolas que difunden las semillas, cuya tasa de reproducción va efectivamente aumentando.
Otras especies se benefician de la presencia del parque solar de Ituverava. El Biodiversity Dissemination Project for the Community Monitoring (Proyecto de difusión de la biodiversidad para el seguimiento comunitario) catalogó 11.026 especies de lepidópteros, 9.464 de hormigas, 5.138 de aves y 244 de mamíferos (con exclusión de los murciélagos). Este parque es un ejemplo perfecto de cómo una central solar puede constituir una gran ventaja tanto para la biodiversidad como para la comunidad local.
Además, Ituverava es una planta sostenible. La central adopta los principios de la economía circular para la gestión del agua. De hecho, se han instalado sistemas para la recuperación y el reciclaje del agua que se produce en las unidades de refrigeración, del agua pluvial y del agua procedente de los climatizadores. Contribuimos también a la implementación de nuevos sistemas agroforestales para la rehabilitación del medioambiente. Por ejemplo, el proyecto Compostar aprovecha los desechos orgánicos producidos por la central y reduce las emisiones de gas. En cambio, el Vegetation Recomposition Program se funda en una técnica antierosión y de renaturalización que prevé la plantación de vegetación autóctona.
Finalmente, donamos 18 paneles solares obsoletos para alimentar una bomba de agua destinada a 39 hogares de la comunidad local, que anteriormente utilizaban una bomba de agua de gasoil.